Se trata de un macho nacido de la Panthera onca Angá e identificado por primera vez en febrero de este año. La elección del nombre fue un acontecimiento que involucró a toda la comunidad.
CIUDAD DEL ESTE
Mientras los estudios científicos advierten sobre una nueva caída en la población de jaguares en la región trinacional, un joven cachorro se convierte en un símbolo de esperanza y renovación en el Parque Nacional de Yguazú, lado brasileño. Su nombre es Taupá, un macho nacido de la Panthera onca Angá e identificado por primera vez en febrero de este año.
Desde entonces, no solo ha despertado la atención de biólogos y fotógrafos de fauna, sino que también ha conquistado a residentes y turistas que visitan esta área protegida, una de las más emblemáticas de Brasil.
La elección del nombre de Taupá fue un acontecimiento que involucró a toda la comunidad. Durante noviembre, más de mil personas participaron en una votación popular que tuvo como finalistas los nombres Ñandu, Arandu y Taupá. Con el 37% de los votos, este último se impuso con claridad.
El homenaje va más allá de lo simbólico. El nombre recuerda al cacique Taupá, conocido como el Rey de las Cataratas del Yguazú, y a su hijo, Miguel Taupá, el Príncipe del Yguazú. Así, la comunidad no solo bautizó al nuevo habitante del parque, sino que también celebró parte de su propia historia.
El nacimiento e identificación de Taupá ocurre en un momento clave para la conservación del jaguar, una especie considerada indicadora de la salud del ecosistema. Su presencia revela que el Parque Nacional del Yguazú se encuentra en un estado ambiental favorable, con un equilibrio que permite la reproducción de este gran felino emblemático.
APOYO. Durante el evento de presentación del cachorro, la empresa Urbia+Cataratas anunció la renovación de su apoyo al Proyecto Onças do Iguaçu hasta 2026, con una inversión de 350 mil reales, unos G. 455 millones, para el año próximo. De ese monto, 300 mil se destinarán a acciones directas de preservación y 50 mil al programa Crocheteiras da Onça, una iniciativa que impulsa el trabajo de artesanas locales mediante la creación de amigurumis inspirados en jaguares. Desde 2024, la inversión total de la empresa ya asciende a 3,9 millones de reales.
Además, Urbia+Cataratas fue reconocida con el sello Onça-pintada, el nivel más alto en el programa Empresa Amiga de la Panthera, que distingue a quienes promueven la investigación científica, la protección de la especie y el vínculo con las comunidades locales.
Los jaguares –o yaguaretés, como se los conoce en Argentina y Paraguay– son parte del atractivo natural de la región, pero verlos en estado salvaje es un privilegio poco frecuente. Su comportamiento esquivo y la densidad aún limitada de la población hacen que los avistamientos directos sean raros incluso para los guías más experimentados. Sin embargo, el Parque Nacional de Yguazú, junto con su par argentino y áreas adyacentes, es el mejor sitio para encontrar rastros o registros captados por cámaras trampa.
Otras opciones en Foz, como el Zoológico Bosque Guaraní, permiten observar felinos en un entorno controlado, aunque la experiencia nunca se compara con encontrarlos en libertad. Para muchos visitantes, la sola posibilidad de que un jaguar esté cerca –oculto entre la vegetación densa de la selva– ya convierte al recorrido en una aventura inolvidable.
En descenso. Mientras el nacimiento de Taupá es celebrado como una victoria, la realidad científica presenta un panorama menos alentador. A mediados de este año, un estudio binacional encabezado por el Conicet y la Fundación Vida Silvestre reveló que la población de jaguares en las principales áreas protegidas de Brasil y Argentina cayó de 93 a 83 ejemplares entre 2022 y 2025.
Aunque el descenso pueda parecer moderado, los expertos lo consideran una señal de alarma. “Esta disminución, aunque leve, refleja una presión creciente sobre nuestros ecosistemas”, afirmó la bióloga Lucía Lazzari, de la Fundación Vida Silvestre. Los riesgos se multiplican debido a territorios invadidos y collares de monitoreo sin señal.
Fuente: ÚH

