6 de abril de 2026

Adicciones y explotación sexual, todo sigue igual en Corumbá Cué

Pobladores afirman que la falta de gestión municipal y del Gobierno Central constituye el principal obstáculo para revertir la grave situación. Mientras tanto, en el barrio pululan los llamados zombies.

Por Victor-Galeano@uhora.com.py

“Todo está igual y tal vez empeoró”, refieren los vecinos del barrio Corumbá Cué de Mariano Roque Alonso, también llamado barrio zombie por los adolescentes –la mayoría nativos de la comunidad Maka– que deambulan por sus calles completamente dopados y víctimas de explotación sexual y del microtráfico.

Esta situación había sido denunciada en un reportaje realizado por un equipo de Telefuturo. Volvimos para ver qué ha cambiado y lo que encontramos fue que todo sigue igual.

Pobladores lamentan que la falta de gestión de las autoridades tanto municipales como del Gobierno Central sea la principal causa de que continúen los hechos que afectan no solo a los nativos, sino a la juventud en general.

Una vecina, de nombre Ramona Villalba, mencionó que en el barrio Corumbá Cué, uno de los problemas que no pueden resolverse es el control de la venta de drogas.

“Le agarran a uno, se queda otro; le agarran a otro y en su reemplazo siempre aparece otro”, lamentó Villalba, destacando que por igual consumen nativos y adolescentes no nativos.

“Este problema es general, no se soluciona porque se ve que nadie puede solucionar, la cosa sigue estando ahí, no se elimina y mientras no se elimine el problema de los adictos va a empeorar aquí en Corumbá Cué y en todo el país”, detalló.

La pobladora recordó que en una de las reuniones mantenidas entre los líderes de la comunidad Maka y vecinos, en especial propietarios de comercios y despensas, sugirieron para que estos ya no vendan bebidas alcohólicas a los nativos y los líderes los mantendrían encerrados para que no salgan a emborracharse y causar problemas, “como si fuera la solución”.

Por su parte, otro vecino de nombre Ricardo Leiva indicó que otro problema acuciante es la falta de limpieza de las veredas, patios baldíos y plazas.

“Cuántas denuncias ya envié a la Municipalidad y nadie responde; llamo y me dicen que están por llegar herramientas nuevas y de eso ya hace dos meses. Nosotros nos encargamos de limpiar, si no, la maleza va a cubrir el empedrado”, lamentó.

GESTIÓN. Ahondó que en Mariano Roque Alonso no existe gestión municipal y que depositaron en su momento muchas esperanzas en la intendenta (Carolina Rocío Aranda) por ser mujer, pero que, lamentablemente, no responde a los pedidos de apoyo.

“Que solo se encuentren malezas no es el inconveniente”, refirió describiendo que el mayor problema es que los adictos en general aprovechan esos sitios.

“Si nosotros no limpiamos se va a volver un monte y es donde vienen los indígenas a tener relaciones sexuales, frente a la casa de cualquiera que no pueda despejar el lugar y los patios baldíos, que son muchos por acá; también depredan los árboles frutales que plantamos, aún siendo verdes las frutas”, señaló.

DE DÍA. Una comerciante de nombre Sandy refirió que actualmente se ven deambular más nativos presuntamente adictos, no solo de noche, sino también de día; es decir, a cualquier hora.

“Siempre vienen hacia mi negocio, tampoco te estorban, vienen a pedir algo para comer, algunos se drogan y es la parte muy triste de verdad, que estén así, a muchos se les ve muy mal y entre ellos a adolescentes que no son nativos también”, mencionó.

La comerciante indicó que mucha gente tiene temor de llegar a la zona donde se encuentra su comunidad, porque supuestamente si uno baja o camina por allí ya se acercan a pedir dinero y que si no les das, pueden ser agresivos.

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Por DM